dijous, 6 d’abril de 2017

'La vieja tierra' - Dörte Hansen


La novela que abre la carrera como escritora de la periodista alemana Dörte Hansen (Husum, 1964) tiene como protagonista a una antigua casa sita en una región del norte de Alemania, cerca de Hamburgo, llamada la Vieja Tierra.

O eso es lo que nos hace creer Hansen, desde ese título tan revelador que puso a su novela  La vieja tierra, hasta la foto que acompaña la sinopsis del libro en su contratapa, pasando por esa misma sinopsis.

Pero no nos engañemos. La vieja tierra versa sobre personas, que como diría Adolfo Aristarain, están buscando su lugar en el mundo.

Vera vive en dicha casa. Llegó allí junto a su madre en 1945 como refugiada desde Prusia Oriental. Ida Eckhoff las acogió de mala gana, pero tuvo que claudicar cuando Vera se casó con su hijo. Un hijo recién llegado de la guerra que ya no era el mismo que había partido a ella, tanto físicamente, la contienda le dejó una pronunciada cojera, tanto mentalmente, su mirada perdida día y noche dejaba claro el horror que habían visto sus ojos.

Así Vera se hace con el control de la antigua casa tras la muerte de todos ellos: Ida, su madre y su padrastro.

Años después llega a la casa Anne Hove, sobrina de Vera, y su hijo Leon, una mujer joven que imparte clases de música a niños, reside en Hamburgo, en un barrio elegante donde las madres llevan a sus niños al parque en cochecitos carísimos con capuchinos en la mano y verduras ecológicas en sus bolsas de la compra, pero a quién su marido le es infiel. Ese es el motivo que le empuja a dejar la idílica ciudad y marchar al campo.

La vieja tierra retrata ese choque entre Vera y Anne, la ciudad y el campo, el pasado y el futuro, lo cerca que ambas mujeres están aún sabiéndose tan lejos una de otra. Ambas resultan ser refugiadas por distintos motivos en una antigua y enorme casa que Anne pese a la oposición de Vera piensa reformar de arriba a abajo.

Vera y Anne son dos mujeres solitarias, que aun y teniendo que compartir una enorme casa encuentran en ella un hogar y una familia que nunca buscaron. La primera por ser siempre la refugiada, la extraña, la extranjera, en una sola vida nunca uno puede llegar a dejar de ser un forastero, y la segunda por buscar un lugar alejado de todo donde sanar su corazón roto, Anne es una refugiada sentimental.

Sí, entendemos el éxito de la novela desde su edición en la primavera de 2015 hasta su edición en nuestro país, algo que por cierto deja claro la propia editora en una breve nota introductoria al inicio del libro, ya que tanto la trama y sus personajes, como la prosa y su solidez en tiempos en que las novelas resultan ser bastante ligeras, nos enganchó desde su inicio hasta su final.

La vieja tierra se enmarca en el Neorruralismo, un fenómeno de migración desde las áreas urbanas a zonas rurales. Desde hace un par de años se han publicado varias novelas en las que en entorno rural lo domina todo. El mensaje es claro: la solución a la crisis de valores de nuestra sociedad se encuentra en la vuelta a los orígenes, huir de las grandes urbes y acabar en las pequeñas poblaciones del campo en busca del Paraíso Perdido.

SALVA G.

Título: La vieja tierra
Autor: Dörte Hansen
Traducción: Laura Manero Jiménez
Editorial: Maeva
Edición: 1ª edición, marzo de 2017
Número de páginas: 280 pp.
I.S.B.N. 978-84-16690-42-8

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